El alma intacta del bistró Parisino.
Desde 1941, el Café Max es un lugar de vida del barrio de los Inválidos. Bistró de tradición, refugio de la Resistencia, mesa del chef Frédéric Vardon — cada época ha dejado su huella sin borrar las anteriores.
« Cuando la tradición se convierte en arte de vivir . »
Desde 1941
El Café Max abre sus puertas en 1941, en el 7 avenue de la Motte-Picquet, a pocos pasos de los Inválidos. Desde sus inicios, el bistró se inscribe en la vida del barrio — un lugar de paso, conversación y convivencia a la parisina.
Durante la Ocupación, el Café Max se convierte en un discreto punto de encuentro para miembros de la Resistencia. El propio nombre del restaurante hace eco a «Max», alias de Jean Moulin. Una historia que no se grita, pero que las paredes jamás han olvidado.
Desde entonces, el bistró ha atravesado las épocas sin perder nunca su identidad. Ha visto desfilar generaciones de habituales, viajeros y amantes del bistró parisino — siempre la misma barra, la misma calidez, el mismo espíritu.
Frédéric Vardon al mando.
El chef Frédéric Vardon retomó el Café Max con una convicción: hacer vivir el bistró parisino en su versión más generosa. Formado en las grandes casas, eligió volver a lo esencial — los productos, las estaciones, el gesto justo.
Su cocina es franca, precisa, sin efectos de moda. Platos con carácter, una carta de vinos pensada como la bodega de un apasionado, y una acogida que invita a volver.
La cocina es ante todo una historia de encuentros: con un producto, un viticultor, un cliente que vuelve.
Cálido y Acogedor.
28 cubiertos, manteles blancos, banquetas rojas y una cocina abierta. El Café Max es el espíritu del bistró parisino en su marco más auténtico — un lugar donde uno se siente como en casa desde que cruza la puerta.
Reserve su mesa en el corazón de París.
A 2 minutos de la Cúpula de los Inválidos y 10 minutos de la Torre Eiffel. Le recibimos de lunes a viernes.